Pobre quien no lea este libro
Si la televisión abierta de medio mundo viene relatando la pobreza desde hace décadas a través de la cursilería y un infaltable pianissimo de fondo, este libro lleva a cabo el ejercicio inverso.
Si los reels de Instagram y los videos ultrabreves de TikTok nos han acostumbrado, de un tiempo a esta parte, a nada más que un roce ligero sobre la superficie de cualquier asunto, el trabajo de Andrea Elliott busca moverse en la dirección opuesta. Ahí donde la cobertura de la precariedad es apenas una colección de clichés sobre la dificultad y la resiliencia, esta crónica pretende contar una vida bajo condiciones materiales deficitarias abordando la complejidad y hasta las contradicciones del caso.
La pregunta inmediata, claro, es si Elliott se acerca siquiera al cumplimiento de tamaña tarea. La respuesta corta es que sí.
Niña invisible, publicado originalmente en inglés en 2021 y editado en Chile este año por Catalonia, consiste en el seguimiento que la periodista de The New York Times despliega en torno al devenir de Dasani Coates, una niña afroamericana de 11 años que habita junto a su familia –madre, padrastro y siete hermanos– un desvencijado albergue neoyorquino. El fruto es una narración acuciosa, y a la vez ágil, donde el racismo y otros tipos de violencia, así como uno que otro destello de alegría cotidiana, escapan de la definición teórica y respiran cercanía, colmados de vitalidad.
Ahí donde la cobertura de la precariedad es apenas una colección de clichés sobre la dificultad y la resiliencia, esta crónica pretende contar una vida bajo condiciones materiales deficitarias abordando la complejidad y hasta las contradicciones del caso
Llama la atención que, mientras la edición para angloparlantes lleva como bajada poverty, survival and hopes in an american city [pobreza, supervivencia y esperanzas en una ciudad estadounidense], la versión en castellano, traducida por el escritor Jaime Collyer, dice pobreza, supervivencia y esperanzas en el país más rico del mundo. Ese énfasis en la riqueza de Estados Unidos resulta fundamental: desplaza el tono neutro de la primera sentencia hacia un foco en la desigualdad y la injusticia, todo en el centro simbólico de una nación cuya mitología fundadora descansa sobre la imagen de “la tierra de las oportunidades”. Las brechas que se sugieren aquí parecen más notorias que nunca en un lugar como Nueva York, donde, a pocas cuadras de distancia, conviven oficinas financieras y tiendas de lujo con sitios baldíos y viviendas sociales, una geografía urbana en la que pululan miles de personas al margen del ritmo exitista e irrefrenable de la metrópoli.
Si bien el libro emprende un esfuerzo saludable por evitar los sentimentalismos, tampoco oculta las situaciones intrincadas, cuando no abiertamente dramáticas, que abundan en el contexto de la protagonista. De hecho, esta es una historia poblada de monstruos: la acecha un catálogo profuso de espectros, desde el fantasma de la drogadicción que atraviesa a los padres y el fantasma del matonaje –léase el apelativo “rata de albergue”– hasta el más temible de todos, el fantasma del determinismo, según el cual a la niña la espera, debido a fuerzas incontrarrestables, un destino idéntico al de su ambiente. Para su propia fortuna, Dasani –bautizada así por la marca de agua embotellada y su promesa publicitaria de una vida distinta– va domando, paso a paso, a las criaturas indeseables que se le cruzan en el camino hacia la adultez.
Por su parte, Andrea Elliott despeja exitosamente su trabajo de la sombra de la condescendencia y construye, en cambio, un relato que exuda dignidad en medio de las privaciones socioeconómicas y el racismo que ejercen individuos e instituciones. Si la cultura de Internet popularizó la frase “Joder, esto es cine” para calificar piezas audiovisuales virtuosas, en adelante habría que acuñar una expresión equivalente para referirse a esta obra de no ficción, ganadora de un Premio Pulitzer en 2022: “Joder, esto es periodismo”.
NIÑA INVISIBLE
Elliott, Andrea. Niña invisible. Pobreza, supervivencia y esperanzas en el país más rico del mundo. Catalonia, 2026