• Revista Nº 186
  • Por Miguel Laborde Duronea
  • Director de Revista Universitaria

Especial

Devolverle el lugar a la clase

La ciudadanía se ha vuelto una mercancía, dice Lea Ypi en su libro Fronteras de clase, que reúne tres ensayos de la filósofa albanesa. Los tres escritos abogan por un modelo de solidaridad de clase distinto del liberal. La ciudadanía ya no se basa en un vínculo político compartido: es un bien escaso. Este es el punto más fino que propone el libro: mientras la ciudadanía se litiga de a uno, se clausura la posibilidad de una configuración democrática compartida.

En este escenario, el Estado capitalista no puede actuar como la plataforma neutral que equilibra y modera intereses en pugna, sostiene Ypi, porque su operación consiste en seleccionar, disciplinar y desechar. Tomando el caso de la migración y del trabajo, Ypi nos habla de los dos principales modelos que, desde el progresismo y las izquierdas, han sido presentados como alternativas, más allá del Estado-Nación.

Por una parte, está el modelo multicultural, a cuyos partidarios critica la autora porque excluyen a aquellos que no integran ese nuevo Estado multicultural, como pasa con las comunidades  indígenas en América Latina. Por otra parte, está el caso del modelo supranacional, que concede derechos a los integrantes de un sistema cooperativo internacional y excluye a quienes están fuera de sus límites, como es el caso de la Unión Europea. Ambos hacen una reificación del “ideal de cooperación”, que no mira las desigualdades sociales ni de poder. Ypi resitúa el debate migratorio como un problema de clase, alternativo a los dos modelos anteriores.

FRONTERAS DE CLASE. DESIGUALDAD, MIGRACIÓN Y CIUDADANÍA EN EL ESTADO CAPITALISTA

FRONTERAS DE CLASE. DESIGUALDAD, MIGRACIÓN Y CIUDADANÍA EN EL ESTADO CAPITALISTA

Lea Ypi. Traducción de Albert Fuentes. Anagrama (Nuevos Cuadernos Anagrama). 2025

A partir de la lectura de este texto, podemos pensar en dos preguntas. Primero, hasta qué punto los movimientos globales de los que habla la autora representan una verdadera lucha de clases que visibiliza desigualdades urgentes como, por ejemplo, frente a la crisis climática. La relectura de Marx de Kohei Saito en Marx in the Anthropocene recuerda que la clase trabajadora no es homogénea a nivel planetario: los trabajadores del Norte global también participan de la externalización del daño ambiental. Esta asimetría entre trabajadores migrantes y locales abre una línea crucial. Frente a un problema planetario, las fronteras pierden sentido.

Segundo, la autora recuerda que existe una vasta cantidad de datos que dan cuenta de los efectos positivos que tiene la migración. ¿Por qué los datos no han logrado tensionar y desafiar la creencia en una supremacía patria? La llegada de las extremas derechas muestra lo contrario. ¿Qué debe suceder en una sociedad para crear recursos políticos que permitan superar una opresión compartida?

Ypi ofrece la sospecha de que veníamos discutiendo la pregunta equivocada. Y, quizás, como advierte Geoffroy de Lagasnerie, no es en la democracia donde vamos a encontrar alternativas. La experiencia que cada cual tiene de la democracia se parece poco a su definición oficial.