2026, el año de BTS en Chile: bitácora de una fanática
Estoy convencida de que 2026 es el año de BTS en Chile. Podría aceptar que, de manera planetaria, no será el año de BTS, la banda coreana de k-pop más famosa e importante en la actualidad. Pero en Chile, sí. Para bien o para mal, hay muchos chilenos que van a relacionar 2026 con BTS.
En lo que tiene que ver con ingresos, esta gira es una de las más exitosas de la industria. Según Billboard Boxscore, hasta mayo de este año BTS había recaudado 124 millones de dólares y vendido 660.000 boletos. Según las proyecciones del mismo medio, por merchandising y entradas recaudarían más de mil millones de dólares en 2026.
En Chile, BTS es el primer grupo de k-pop en presentarse de forma independiente en el Estadio Nacional y que logra tres fechas sold out (las cuales totalizan casi 200.000 entradas).
Lo anterior implica la movilización de cientos de personas que vienen a Santiago desde distintos puntos del país o de otros países. Según datos de Viajes Falabella, la búsqueda de vuelos y hoteles para las fechas de los espectáculos aumentó un 93,9% respecto del mismo período de 2025.
BTS traerá a tierras chilenas una producción gigantesca: la puesta en escena incluye un escenario de 360° y desplegará una producción con luces, fuegos artificiales y bailarines impresionante.
BTS es el primer grupo de k-pop en presentarse de forma independiente en el Estadio Nacional y que logra tres fechas sold out (las cuales totalizan casi 200.000 entradas)
Para la fanaticada del grupo a nivel planetario, más conocida como Army —bautizada así por la misma banda—, este show significa el reencuentro con ellos luego de casi tres años de trabajos individuales de cada miembro y sus respectivos servicios militares obligatorios. Y para Chile significa el fin de una espera de casi diez años desde la última vez que pisaron territorio local, en 2017.
Además, Army ha demostrado tener una enorme influencia en las redes sociales y hasta en la política local. Este colectivo se organiza en clubes de fans oficiales y no oficiales, en redes sociales y hasta en pequeños grupos de amigas. ¿Hay que donar alimentos para una catástrofe? Allí está Army realizando colectas a nombre de BTS. ¿Hay que cuidar el medioambiente y hermosear la ciudad? Allí están pagando por espacios en parques y reservas naturales.
Así las cosas, no me sorprende la reacción que tuvo Army de Chile cuando el Ministerio del Deporte puso en duda la disponibilidad del Estadio Nacional para la realización de los conciertos de BTS. Se organizaron para comentar en las redes sociales del ministerio y hasta realizaron una marcha por distintas ciudades del país. Varios diputados se subieron al carro de la victoria anunciando oficios y apoyando a Army, pero ninguno pudo hacer más que la presión social de miles de fanáticos organizados.
¿Qué otro grupo de música moviliza la agenda política en este momento? Finalmente, Army de Chile logró revertir la medida y mantener el recinto como centro de los conciertos en octubre. De paso, dejó mal parada a la ministra Natalia Duco, quien en agosto de este año, y tras una serie de polémicas sobre el uso del auto fiscal, terminó renunciando al gobierno.
Para mí, Duco comenzó a caer el día que se enfrentó a Army. Al menos, la exministra del Deporte no se va a olvidar de que este fue el año de BTS.